Ayer… empecé a pensar diferente, lluvia y mas lluvia, nervios y nervios recorrían mi cuerpo, en mi mente se me venía nuestro encuentro, un encuentro perfecto efectuado por dos personas que se quieren, al verlo, hice el amago de abrazarlo y sentirlo pero el, a la vez, se partó y me dió dos besos en la mejilla, me sentí como una tonta, tras tres horas de viaje y una en metro para ir a verlo, así se comportaba, pero yo también tuve parte de culpa, pienso que en el amor no se piensa, se actúa, y eso es lo que hice mal, pensé mucho… y ahora, él y yo nos arrepentimos, nos arrepentimos de no habernos dado ese abrazo, ese beso, esa caricia que tanto deseábamos el uno del otro… ahora, no quiero nada, tan sólo verlo y estar a su lado, tener su presencia, recuperar, salvar el tiempo perdido, es mi único pensamiento en éste instante, sueño y espero que venga a verme o que yo pueda recorrerme de nuevo esas seis horas para verlo…
Puede que me equivoque, pero no que me arrepienta de haberlo intentado, no puedo evitar decir ese sí, ese si de tenerlo, poco, pero tenerlo, de sentirlo sobretodo de oir su voz… lo que no quiero es sufrir… porque últimamente no hago otra cosa, no sé lo que hice o hago y dejé de hacer, pero pienso que la gente no se está portando bien conmigo, yo, he llegado a la conclusión, que cuantas mas cosas hagas por las personas, luego éstas te lo pagan mal, las personas van a los mas débiles…

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