El comienzo de éste pequeño blog.

Ayer… empecé a pensar diferente, lluvia y mas lluvia, nervios y nervios recorrían mi cuerpo, en mi mente se me venía nuestro encuentro, un encuentro perfecto efectuado por dos personas que se quieren, al verlo, hice el amago de abrazarlo y sentirlo pero el, a la vez, se partó y me dió dos besos en la mejilla, me sentí como una tonta, tras tres horas de viaje y una en metro para ir a verlo, así se comportaba, pero yo también tuve parte de culpa, pienso que en el amor no se piensa, se actúa, y eso es lo que hice mal, pensé mucho… y ahora, él y yo nos arrepentimos, nos arrepentimos de no habernos dado ese abrazo, ese beso, esa caricia que tanto deseábamos el uno del otro… ahora, no quiero nada, tan sólo verlo y estar a su lado, tener su presencia, recuperar, salvar el tiempo perdido, es mi único pensamiento en éste instante, sueño y espero  que venga a verme o que yo pueda recorrerme de nuevo esas seis horas para verlo…
Puede que me equivoque, pero no que me arrepienta de haberlo intentado, no puedo evitar decir ese sí, ese si de tenerlo, poco, pero tenerlo, de sentirlo sobretodo de oir su voz… lo que no quiero es sufrir… porque últimamente no hago otra cosa, no sé lo que hice o hago y dejé de hacer, pero pienso que la gente no se está portando bien conmigo, yo, he llegado a la conclusión, que cuantas mas cosas hagas por las personas, luego éstas te lo pagan mal, las personas van a los mas débiles…


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Soy así, porque tú me imaginas así.

Que como te mueras, yo no existo.

Porque existo, al tu imaginarme.

Que si tu te quemas, yo ardo.

Si tu sufres, yo me inundo en lágrimas.

Si tu sonríes, yo soy la niña más feliz del mundo.

Si tu te ahogas, yo llevo siglos en el fondo del mar.

Si tu andas, yo corro.

Si tu eres feliz, yo soy más.

Porque al fin y al cabo, tu felicidad,

es mi felicidad.


Curiosas, curiosas las flores, porque en ellas hay un abrazo para tí. Un beso. Una caricia. Un te quiero. Un adiós. Un hasta luego. Un te echo de menos. Una lágrima. Una mueca. Una sonrisa...

Que bonito es sonreir, ver la vida de otra manera, de esa manera en la cual ni nada ni nadie puede sacarte ésta sonrisa dibujada en tu cara.
Que bonito es reir, ser uno mismo, gritar al mundo que tienes el mayor tesoro que muchos no tienen: la felicidad .
Sin embargo hay veces que este tesoro de aparta por un tiempo . . .