Volver a empezar.

Volver a empezar de nuevo, de cero también dicho. Otra vez lo mismo. Vuelta a obtener ese maldito y complejo sentimiento, pero que a la vez engancha más que un flipi, más que el éxtasis más efectivo, que la maría mejor cultivada, más que el jachís, y nada comparado con el crak, un conjunto inmenso de drogas existentes, y sólo necesito tu sonrisa; el mayor enganche, que mal suena oir : mi mayor manía es tu sonrisa. Que malo es no poder vivir sin eso, sin un vicio que tu cuerpo cada vez lo pide, lo reclama, se cose un papel en el órgano más doloroso: Necesito tus besos.
¿Y qué hay si no los tienes? no tengo lo más necesario, tus besos, tampoco tengo mi mayor manía, tu sonrisa.
Que sólo y exclusivamente te extraño cuando respiro; y lo torturante es, que respiro las veinticuatro horas del día.
Quiero/necesito/urjo/requiero/pido que estés aquí. Conmigo, ayudándome y haciéndome más fácil el respirar con un montón de montañitas de problemas encima, con unos polvos de ceniza de preocupación, de dolor, de tristeza y llanto; pero que con tu presencia se esfuman y son llevados por el viento a un lugar muy muy lejano.
Abrázame, y hazme creer que nada ni nadie nos rodea, que los volcanes y terremotos no están a nuestro alcance, que lo repelemos todo, nosotros somos el norte de la belleza, y lo angustioso de las cosas es el sur.
Dime que nada será como mucho antes ha sido, que te escaparías a la isla más perdida del mundo, y así protegerme de todo, quererme, amarme.
Es fácil, hay necesario un único sentimiento, te propongo algo, enamorate de mi, te apuesto mil besos si lo haces pues.

Promesas y decisiones.

Y cuando piensas que no puede pasar nada más ocurre. Yo también pensaba que no podría pasar nada más cuando mi madre me castigaba sin la luz del pasillo, o cuando el chico perfecto ni me miraba a los quince años, o cuando a los diez descubrí que no existe ningún trío de hombrecitos que vuelan subidos a sus camellos; creía que terminaba mi vida, pero en realidad empezaba. Y empezaba porque cada una de esas cosas me llevaban a otro acontecimiento. Aprendí a dormir sin ningún destello de luz, me di cuenta que los chicos perfectos también tienen defectos, y que mi madre cada Navidad nevada bajaba a la tienda de juguetes de mi barrio a comprar lo que yo misma escribí en una carta que le gusta viajar de la mano de mi madre a la basura.
Y ahí es a donde va, a la basura, como cada uno de losueños y promesas que hicimos cuando éramos pequeños.
Yo me acuerdo, que le prometí a mi abuela no volver a subirme en una moto jamás; y ahora es mi medio de transporte.
A mi madre le prometí que iba a comer de todo; y ahora estoy a dieta.
Cuando apenas a los diez años iba con mi tía al mercado de la plaza, había un hombre sentado en la puerta, en el suelo frío y mojado por una lluvia Navideña; al salir de comprar, justo llegó un camión enorme y verdoso, aunque también tenía tonos rojos, lo que yo no sabía era que dentro de ese vehículo había cerdos obesos cuyos jamoneserían el plato principal ésta Noche Buena. 
El señor del camión hizo un trato con el hombre que debía tener ya hasta la punta de los dedos de los pies mojados después de estar tanto tiempo sentado en el suelo.
Le pregunté a mi tía si por lo menos ella era consiente de lo tramaban ese hombre gordo, con una gorra roja, un mono azul de albañil y un boli detrás de la oreja con el otro hombre más formal, con un abrigo negro de paño, y un sombrero.
Ella me explicó en qué estaba basada la matanza, en como chillaban los cerdos cuando les mataban para que algún rico tuviese un jamón de calidad para el gusto de su paladar, las palabras de mi tía estaban ejecutadas con rabia, de ahí que siempre que mi madre trabajaba y me tuviese que ir con ella a comer, solo se llevaba a la boca legumbres y verduras. Yo tan enfadada, debido a la poca personalidad de una niña de diez años al escuchar la opinión de su tía en cuanto a la matanza de los cerdos, decidí, que de mayor sería política, sí, sí, de éstos que salen en la tele con traje y corbata que intentan poner orden en el planeta; y que el segundo paso después de llegar a ser política, era prohibir la matanza en todo el mundo.
De ahí el dicho, No tomes decisiones cuando estés cabreado, ni hagas promesas cuando estés feliz.

Predecir.

Que lo que tenga que pasar, pasará.
Todo lo que aparece planeado, luego resulta mucho peor de lo que llegábamos a imaginar.
A veces, cuando se avecina algo que realmente nos importa, lo imaginamos tan súmamente especial, tan increíble y único, que cuando llega, pierde importancia debido a la gran ilusión implicada.
No podemos predecir el futuro, ¿por qué nos empeñamos en intentarlo?.
Tratamos de descubrir cómo será la casa dónde viviremos cuándo seamos veterinarios, en un lugar lejano, con árboles abundantes; en medio de un bosque precioso, y con un perrito gracioso que de vez en cuando pone la barriguita mirando al cielo para que le rasques.
¿Cuáles son las posibilidades de que todo ésto pueda ser cierto? Una entre un millón.
Pero a nosotros nos gusta jugar a imaginar, en el fondo habita siempre ese niño feliz y contento de hace unos años.
Nos gusta creer que el futuro próximo será perfecto. Que tendremos hijos preciosos, afortunados en dinero...
En parte es obvio, si hemos de imaginar, imaginemos algo excelente, ¿no?.
Bueno, digamos que nos lo pasamos "pipa" jugando con lo impredecible; el destino.
Seguro que cuando tus ojitos cansados entran cautivos por la Señora Oscuridad, y tu rostro reposa después de un día cansado, empiezas a pensar cómo reaccionará tu madre al ver lo desastrosa que está tu habitación, o quizá te pares a pensar justo en ése momento en el que estarás junto a él, o cómo te vestirás mañana para ir al instituto...
En realidad creo que todo ésto es fruto del aburrimiento; seguro que si estuviésemos haciendo cosas durante todo el día no pensaríamos en situaciones futuras.
Digamos que ésto es un granito de ilusión para poder convivir en ésta tómbola a la que llamamos vida, por llamarla de alguna forma :)

Algo inexplicable.

No sé, que sí, que admito que es verdad que me falta espacio y planetas que recorrer cuando he de ir a buscarlo, que he descubierto un sentimiento que nadie aún había encontrado, y es cierto, que cuando se acerca siento como si m i l e s de Peta Cetas explotasen en cada centímetro de mi corazón.
Es muy extraño, a veces da miedo, he descubierto la adrenalina en partes de mi cuerpo que aún no sabía que existían, y cuando me mira, parece que en ése instante alguien me hipnotiza en su mirada, y no me deja ver todo lo que pasa a mi alrededor; ya puede llover, nevar, que se produzca un atentado al lado mío, un incendio capaz de destrozar cada pedacito de éste planeta, que seguiré mirándole.
Tiene algo especial, y aunque eso suene a lo de siempre, a lo que todo el mundo dice cuándo está enamorado, tiene algo que te da por pensar, que piensas en cómo es capaz de existir alguien así, es como una especie de Dios, pero que en vez de transmitirle paz al mundo, me transmite una sonrisa con sólo oír su voz.
Que cuando me acaricia el pelo con la yema de sus dedos, cada uno de sus mechones hereda un brillo capaz de cegar a toda humanidad existente.
No,no, sería demasiado poco decirle un simple Te quiero, he de buscar algo, una palabra o sentimiento tan increíble que le pueda alzancar, y si por algún casual no existiese, sería capaz de inventarlo, sería capaz de hacer miles y miles de experimientos peligrosísimos, al borde de la muerte, para inventar su perfecto e irremplazable sentimiento, puesto que es imposible asignarle un Te quiero.
Es curioso que precisamente yo, haya sido capaz de encontrarle, y también puede ser que en algún momento nuestras vidas se difurquen formando dos ríos sin desembocadura, pero mientras tanto, seguiré recorriendo planetas para encontrarlo, y desgraciadamente reduciendo la vista de algunas personas por el brillo constante de mis mechones, debido a sus caricias; o quizás me veas como una tonta experimentando la razón de su existencia y buscando algún adjetivo capaz de calificarlo.

Yo:)

Soy una chica normal. Algunos dicen que estoy un poco loca. Y no es así, lo que me ocurre es, que sé camuflar con una sonrisa cuando algo no va bien, sé sacarle una broma a algo quizás simple.
Que si, que puede que me ponga a cantar y todo el mundo me mire como diciendo : ¿ Y ésta de qué va? ; pero me da igual, porque también es posible que mientras canto, le esté sacando a alguien una sonrisa.
A lo mejor; quizá un día me dé por bailar bajo la lluvia, y las nubes se enfaden al ver que a alguien no le ha fastidiado la desaparición del Sol.
Y sí, no te niego, que he dicho ' te quiero ' cien mil novecientas ochenta y dos veces; Pero soy muy feliz de ello.
Es verdad que me chifla el rosa, pero el azul me vuelve loca. Me gusta ir de sport, pero de vez en cuando me gusta arreglarme.
Pero sobretodo, ten en cuenta algo, que la vida; no está hecha para comprenderla, sino para vivirla :)

Echar de menos.

Me encanta la playa por la tarde, cuando el Sol poco a poco regresa a su salida, la gente se va.
Y te quedas solo, pensando, oyendo las olas sin el murmullo de las personas. Un par de niños con una pelota azul de goma espuma corretean por la orilla mientas los padres están sentados en dos sillas naranjas las cuales situadas en arena con más espesor.
Me quedo mirando la espuma de las olas. Cada una de ellas me recuerda a algo distinto. Algunas me recuerdan a tí, otras al verano, a los deberes, a madrugar por la mañana con los ojos cansados.
Pero decido no pensar en el futuro, ni intentar realizar planes innecesarios. Decido centrarme en el presente.
Sé que en mi regreso a cualquier lugar, echaré de menos.
Echaré de menos hasta aquella playa aunque no me guste demasiado, salvo en las tardes tranquilas.
Echaré de menos a esas personas con las cuales convives cada día, con las cuales te ríes, disfrutas.
Echaré de menos hasta esa piscina fría en la cual no me bañaba demasiado.
Pero a veces, es mejor pensar en lo bien que estabas en esos momentos, y vivir siempre el presente.
Echar de menos es sano, significa que aprecias lo vivido.

Sentirse bien.

Volar,cantar,bailar, estallar en un momento de felicidad. Saltar con un beso, o gritar con un te quiero.
Y reir, y pensar que no puede pasar nada más, y esque no quiero que pase nada más mientras esté a tu lado.Hoy me siento bien, tranquila, sin preocupaciones. Hoy es uno de esos días en los que le quieres dar un beso al mundo, en los que llorarías por un éxtasis de felicidad, en los que coleccionarías abrazos y contarías todos los besos regalados.
Uno de esos días en los que no permites que nada te los arruine.
En los cuales echar de menos se convierte en pensar que si echas en falta algo es porque en verdad lo tienes, y eso es lo único que impora, que lo tienes.
#Porque contigo puedo imaginar como será la eternidad.
25'

Soy así, porque tú me imaginas así.

Que como te mueras, yo no existo.

Porque existo, al tu imaginarme.

Que si tu te quemas, yo ardo.

Si tu sufres, yo me inundo en lágrimas.

Si tu sonríes, yo soy la niña más feliz del mundo.

Si tu te ahogas, yo llevo siglos en el fondo del mar.

Si tu andas, yo corro.

Si tu eres feliz, yo soy más.

Porque al fin y al cabo, tu felicidad,

es mi felicidad.


Curiosas, curiosas las flores, porque en ellas hay un abrazo para tí. Un beso. Una caricia. Un te quiero. Un adiós. Un hasta luego. Un te echo de menos. Una lágrima. Una mueca. Una sonrisa...

Que bonito es sonreir, ver la vida de otra manera, de esa manera en la cual ni nada ni nadie puede sacarte ésta sonrisa dibujada en tu cara.
Que bonito es reir, ser uno mismo, gritar al mundo que tienes el mayor tesoro que muchos no tienen: la felicidad .
Sin embargo hay veces que este tesoro de aparta por un tiempo . . .