No hace falta comprender a la vida.

Acaba. Todo acaba, pero cuando algo termina vuelve a empezar otra cosa. Cuando crees que ya ha terminado, que nunca jamás volverá a ocurrir, aparece. Empieza algo parecido a lo acabado.
Todo lo malo suecede, porque al rato empezará algo bueno.
A mi y al resto de vosotros nos quedan muchas cosas por las que equivocarnos y otras sin embargo de las que sentirnos orgullosos, el único componente principal para esto es la confianza en nosotros mismos, saber a ciencia cierta lo que de verdad valemos y no lo golpeados que podemos estar en un momento determinado… Que la vida aprieta pero no ahoga, que tendremos que pasar por momentos que en la vida nos hubiéramos imaginado que serían capaces de suceder. Pero tendremos que ser capaces de superarlos con la cabeza bien alta.
Son pequeñas cosas que aprendes después de haber superado diversos baches, antiguos obstáculos...
Y eso, cada día nos hace sentirnos más fuertes.


 - La vida, no hace falta comprenderla, conformémonos con vivirla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Soy así, porque tú me imaginas así.

Que como te mueras, yo no existo.

Porque existo, al tu imaginarme.

Que si tu te quemas, yo ardo.

Si tu sufres, yo me inundo en lágrimas.

Si tu sonríes, yo soy la niña más feliz del mundo.

Si tu te ahogas, yo llevo siglos en el fondo del mar.

Si tu andas, yo corro.

Si tu eres feliz, yo soy más.

Porque al fin y al cabo, tu felicidad,

es mi felicidad.


Curiosas, curiosas las flores, porque en ellas hay un abrazo para tí. Un beso. Una caricia. Un te quiero. Un adiós. Un hasta luego. Un te echo de menos. Una lágrima. Una mueca. Una sonrisa...

Que bonito es sonreir, ver la vida de otra manera, de esa manera en la cual ni nada ni nadie puede sacarte ésta sonrisa dibujada en tu cara.
Que bonito es reir, ser uno mismo, gritar al mundo que tienes el mayor tesoro que muchos no tienen: la felicidad .
Sin embargo hay veces que este tesoro de aparta por un tiempo . . .