El caminar al lado de alguien ajeno, y justo cuando vuestros cuerpos están en el punto de juntarse deja un simple aire acompañado de un conjunto de fragancias que sueltan en su paso.
O el cruzar de las miradas con alguien ajeno, es cuando te sucede la primera impresión de aquella pesona.Piensas si será sensible, cariñosa, o siemplemente asustadiza...
Las primeras impresiones... si todos en este mundo nos dejásemos llevar por ellas...
A menudo, también nos gusta que nos callen con un beso, como cuando empieza a llover y tenemos nuestro paraaguas, o cuando hace frío y tenemos el abrigo. Te das cuenta de que lo necesitas.
Hechos simples, que, alomejor cuando los tienes no te das cuenta, y cuando no, los echas en falta.
Todos pasamos por nuestras mañanas cuando nos miramos al espejo y decimos el típico " otro día más", y es cuando nos miramos, y pensamos realmente quienes somos, quienes éramos y quienes seremos. Aunque no te da mucho tiempo en pensar en todo aquello porque vas apurada al instituto o al trabajo...Debemos aparentar siempre lo que somos, no lo que queremos ser.
Porque claramente, aparentar tiene más letras que ser.
Solemos pensar también en nuestro futuro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario