La muerte, consideramos que no hay nada peor...
Nos equivocamos. Hay muchas otras cosas peores que éste dicho tabú, puesto que la muerte, es como quien nace. Ley de vida.
La muerte equivale a un final, un final de todo...
El final de levantarte cada mañana con los ojos entre abiertos deseando que llegue la noche otra vez para recuperar el sueño El final de cada p a s o, de cada latido, de cada beso...
pensar que cada conjunto de cosas, aunque sean lo más mínimo, sólo ocurren una vez.
Yo pienso, que deberían de existir dos vidas, en las cuales la primera sea como una especie de preparamiento, de advertencia sobre las cosas que debemos rectificar, como una prueba.
Básandonos en la realidad, si que es cierto que debemos aprovechar c a d a i n s t a n t e , puesto que ni el mísero segundo volverá a ser repetido.
Pienso, que cada día debemos intentar realizar cosas diferentes, no estancarnos en la r u t i n a, y de ésa manera la memoria será mas compleja, conteniendo a su vez miles de recuerdos diferentes.
La vida se suele semejar a un c a m i n o, en el cual se puede encontrar en muchos casos piedras insaltables, también flores... pero como todo camino, tiene un final, ese final al cual llamamos muerte. No debemos quedarnos nunca con la sensación de que algo terminó, sino sentir la satisfacción de que si terminó es porque empezó.
S u e l e n d e c i r q u e t o d o t i e n e s u p r i n c i p i o y s u f i n a l , p e r o e n r e a l i d a d , lo único que empieza y acaba es la vida, puesto que las demás cosas, somos nosotros los causantes de que exista éste principio y ése final...
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