Tres metros sobre el cielo.

-8: 5 . Gotas libres serprendían del cielo volando libremente, aterrizando sobre mi cara.Nieve. Todo nevado. Hojas sin color. Calles desietras. Parques también. Un largo y pesado camino hasta mi destino.
Hoy, me dió por pensar, la cantidad de personas que pasan a lo largo de tu vida, las que pasaron, y las que pasarán.
Hay veces, que aun compartiendo momentos inolvidables con alguien. Al veros, os tratais como extraños. Curioso, pero a la vez triste.
Hoy, al fin, al fin la extrenan. A tres metros sobre el cielo. Páginas y páginas del libro han sido leídas esta mañana con prisas por no darme tiempo a acabar. Porque al fin,no tiene sentido ver una película sin leerse el libro... o, eso es lo que opino.

- Ely, feliz santo. Aunque llego un poco tarde, fue ayer. Pero ya me conoces, es lógico en mi.
- Cierto, fue ayer. Pero no pasa nada, me hace ilusión.
- Tengo algo para tí. Un detalle sin importancia.

Paula. Una verdadera amiga. Ella sí. No se le escapa una, y aun así, aunque llegue tarde, nunca se le olvida.
La verdad, es que ella y yo, hemos vivido de todo. De todo lo que se pueda imaginar.

El tiempo. Curioso tambíen. Pues... cuando quieres que pase rápido, parece que el tiempo no corre y viceversa.
Con lo cual, el tiempo hasta navidades, se me hará eterno.
Quiero ir. Quiero ir ya. Verlo. Por fin.
Verlo, tenerlo a mi lado, su presencia, su rostro, su olor.
Verlo, hablar con el. Tenerlo.

Sabía que lo iba a pasar mal, sabía tambíen el riesgo que corría el tenerlo a más de cien kilómetros.
Pero ésto es así, interesante lo que puedes llegar a pasar por alguien a quien quieres.
Que, incluso soy capaz de seguir tus huellas cuando te marches, y no parar hasta encontrarte.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Soy así, porque tú me imaginas así.

Que como te mueras, yo no existo.

Porque existo, al tu imaginarme.

Que si tu te quemas, yo ardo.

Si tu sufres, yo me inundo en lágrimas.

Si tu sonríes, yo soy la niña más feliz del mundo.

Si tu te ahogas, yo llevo siglos en el fondo del mar.

Si tu andas, yo corro.

Si tu eres feliz, yo soy más.

Porque al fin y al cabo, tu felicidad,

es mi felicidad.


Curiosas, curiosas las flores, porque en ellas hay un abrazo para tí. Un beso. Una caricia. Un te quiero. Un adiós. Un hasta luego. Un te echo de menos. Una lágrima. Una mueca. Una sonrisa...

Que bonito es sonreir, ver la vida de otra manera, de esa manera en la cual ni nada ni nadie puede sacarte ésta sonrisa dibujada en tu cara.
Que bonito es reir, ser uno mismo, gritar al mundo que tienes el mayor tesoro que muchos no tienen: la felicidad .
Sin embargo hay veces que este tesoro de aparta por un tiempo . . .