Ojalá ese tejado jamás fuese invadido por el frío color blanco y que el acojible color amarillo le prestase su agradable calor.
Ojalá las n u b e s
Ojalá esa casa tan l e j a n a reduciese su distancia haciendo posible el cuidado y la caricia.
Ojalá el vértigo fuese sinónimo del deseo, y se quedase a su vez descansando.
Ojalá aquella ventana jamás fuese cerrada, e hiciese posible el paso de diversos tipos de a i r e y f r a g a n c i a s.
Ojalá ese nombre jamás fuese borrado, ni esa canción quedase olvidada.
Ojalá el humo de las chimeneas fuese convertido en mariposas y revuelen mi d e s p e r t a r.
Ojalá los pétalos caminasen, rozando las huellas de mis manos.
Ojalá ese banco jamás hubiese sido abandonado, y cada día fuese capaz de sentir una fragancia diferente.
Ojalá me hiciese dominante de tu murmullo, a una distancia mínima de mi rostro...

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